Limpieza

Cuando su ropa necesite un lavado, no se limite a meterla en la lavadora como lo haría normalmente; siga estas pautas. Utilice un ciclo de limpieza suave y opte por un detergente ecológico; No solo es mejor para el medio ambiente, también es más suave para la tela de bambú y mantiene todo lo más fresco y limpio posible. Si tiene manchas excesivas, remoje la ropa en agua fría antes de ponerla en la lavadora (solo agua fría). Lave las camisas separadas de la otra ropa. Al igual que con las rutinas de lavado habituales, separe los colores claros y oscuros y lávelos por separado.

Las mochilas y las botellas de agua solo deben lavarse a mano y con agua fría. Cualquier otra forma dañará la tela.

No usa blanqueador

Como con todo el material de bambú  no use lejía en ningún momento. Los químicos involucrados con la lejía pueden dañar las fibras y arruinar completamente su ropa. Como alternativa, use bicarbonato de sodio para iluminar. Mantenga su ropa alejada de agentes químicos que también la decolorarán. Algunos ejemplos son: lejía con cloro, peróxido de hidrógeno, algunas pastas dentales y blanqueadores de dientes.

Secado y planchado

Cuando llegue el momento de secar la ropa de bambú, la mejor opción es una cuerda de lavado si hay una disponible (¡y hace buen tiempo!). Si decide usar una secadora en su lugar, asegúrese de que el ajuste que usa sea suave y no lo haga por más tiempo del necesario o las fibras podrían dañarse. Cuando estén secos y listos para planchar, diríjase a la temperatura más baja para evitar daños y use vapor ligero.

Almacenamiento

Cuando llegue el momento de guardar su ropa, guárdela como lo haría con el resto de la ropa. Sin embargo, tenga en cuenta que el calor puede dañar las fibras de bambú, así que preste atención a cualquier fuente de calor que pueda dañar las fibras. Tales ejemplos podrían ser un armario cerca de una ventilación de calor o un radiador, o incluso cerca de un calentador de agua. Si tu armario o cajones entran en contacto con el calor habitual, considera trasladarlos a una parte más fresca de la habitación o guarda tu ropa de bambú en otro lugar.